El fútbol mundial guarda en su memoria el minuto 19 del partido inaugural de Uruguay 1930. En ese instante, Lucien Laurent, jugador francés, dejó su nombre grabado en la historia al marcar el primer gol en la historia de las Copas del Mundo. Lo hizo con una volea de pierna derecha frente a México, dando inicio a una tradición goleadora que, casi un siglo después, acumula 2,720 anotaciones en 974 encuentros.
Desde aquel histórico tanto, más de 1,400 futbolistas han dejado su huella en los 22 Mundiales disputados. Figuras legendarias como Pelé, Diego Armando Maradona, Bobby Charlton y James Rodríguez forman parte de la extensa lista de protagonistas que han enriquecido la historia goleadora del torneo más importante del planeta.
El crecimiento ofensivo de la Copa del Mundo ha dejado momentos memorables. El neerlandés Rob Rensenbrink anotó el gol número 1,000 en Argentina 1978, mientras que el sueco Marcus Allbäck firmó el tanto 2,000 en Alemania 2006.
Las dos primeras ediciones de la Copa apenas alcanzaron 70 goles cada una, pero la expansión del torneo elevó notablemente las cifras. Francia 1998 se convirtió en el primer Mundial en superar los 150 tantos, tendencia que alcanzó su máximo en la Copa Mundial de la FIFA Catar 2022 con un récord de 172 anotaciones.
Sin embargo, la edición con mayor promedio goleador sigue siendo la Copa Mundial de la FIFA Suiza 1954, con 5.38 goles por partido, una marca que permanece insuperable.
A nivel de selecciones, Brasil lidera la lista histórica con 237 goles mundialistas, seguido por Alemania con 232 y Argentina con 152. Francia, la nación que marcó el primer gol, suma 136 celebraciones.
La historia de los Mundiales también ha visto récords de precocidad y longevidad. Pelé sigue siendo el goleador más joven, al marcar con 17 años y 239 días en Suecia 1958. Por otro lado, el camerunés Roger Milla se convirtió en el anotador de mayor edad tras marcar con 42 años y 39 días en Estados Unidos 1994.
Con la mirada puesta en la Copa Mundial de la FIFA 2026, el nuevo formato de 48 selecciones y 104 partidos promete abrir la puerta a nuevos récords ofensivos. La ampliación del torneo podría llevar las cifras goleadoras a niveles sin precedentes en la historia del fútbol.
Cuando el balón vuelva a rodar en Norteamérica, los delanteros buscarán escribir nuevos capítulos en la eterna historia del gol. Ninguno tendrá el simbolismo de aquel remate de Lucien Laurent en el minuto 19 de Uruguay 1930, porque el primer gol de un Mundial solo ocurre una vez.
