Estados Unidos destina un millón de dólares en asistencia forense para víctimas de las riadas en Nepal
El Departamento de Estado de los Estados Unidos ha confirmado un nuevo paquete de ayuda humanitaria valorado en un millón de dólares, destinado específicamente a fortalecer las capacidades forenses en Nepal. Esta iniciativa busca acelerar la identificación de las víctimas tras las devastadoras riadas que han golpeado al país asiático desde el pasado 26 de agosto, dejando un saldo trágico de más de 1.300 fallecidos y cerca de 5.000 personas en condición de desaparecidas.
A través de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley, se ha dispuesto este presupuesto para dotar a la Policía de Nepal de herramientas críticas, entre las que destacan kits especializados para pruebas de ADN, fundamentales para el proceso de reconocimiento de los cuerpos.
Especialistas forenses del FBI también trabajan con la Policía de Nepal para apoyar la identificación de víctimas de desastres y dar experiencia humanitaria especializada, ayudando a las autoridades a identificar a las víctimas y dar respuestas a las familias de los ciudadanos estadounidenses y de todas las víctimas.
Departamento de Estado de EE. UU.
Un compromiso humanitario integral
Con este reciente aporte, la asistencia total ofrecida por el gobierno estadounidense a Nepal asciende a más de 5 millones de dólares. El despliegue de recursos ha sido diversificado para cubrir las necesidades más urgentes de la población afectada:
- Seguridad alimentaria: 3 millones de dólares canalizados a través del Programa Mundial de Alimentos para garantizar suministros a 10.000 hogares durante tres meses.
- Infraestructura y salud: 685.000 dólares destinados a refugios, agua potable y saneamiento mediante Catholic Relief Services, además de 365.000 dólares adicionales gestionados por organizaciones como UNICEF, Jhpiego y FHI-360.
- Apoyo logístico: El Ejército estadounidense ha contribuido con 5.000 suministros especializados para la recuperación de víctimas, además de camillas, botiquines de primeros auxilios y maquinaria pesada para las labores de búsqueda y rescate.
Las autoridades estadounidenses destacaron que la operación se mantiene en una fase de rápida evolución. El compromiso de Washington se mantiene firme en la colaboración estrecha con los socios locales, ajustando las prioridades de asistencia conforme cambian las condiciones en el terreno tras la catástrofe natural.
