Nepal en alerta: Intensifican labores de búsqueda tras catastrófica riada en Rasuwa
El presidente de Nepal, Ram Chandra Paudel, ha emitido un llamado urgente a todas las instituciones gubernamentales, fuerzas de seguridad y a la sociedad civil para redoblar los esfuerzos de rescate tras la devastadora riada que azotó la región norte del país, cerca de la frontera con el Tíbet. El mandatario enfatizó la necesidad de una respuesta coordinada para localizar a los cientos de desaparecidos que dejó este fenómeno natural.
En este momento de crisis, hago un llamamiento al Gobierno, a los partidos políticos, a las organizaciones sociales, a todas las agencias, incluidas las fuerzas de seguridad, y a la ciudadanía en general para que intensifiquen las labores de rescate y socorro.
Ram Chandra Paudel, Presidente de Nepal
Cifras preocupantes de desaparecidos
La Junta de Turismo de Nepal ha reportado una cifra alarmante de 384 personas cuyo paradero es desconocido. Entre los afectados se encuentran 93 ciudadanos locales y 291 extranjeros, provenientes de diversas naciones, incluyendo India, Reino Unido, Estados Unidos, Sudáfrica, Australia, Malasia y Países Bajos. Ante esta situación, las autoridades trabajan arduamente para establecer contacto con los afectados y coordinar con las embajadas correspondientes.
- Víctimas confirmadas: Al menos 16 personas han perdido la vida.
- Zona de desastre: El Gobierno ha declarado oficialmente a Rasuwa como zona de desastre por un periodo de tres meses.
- Obstáculos logísticos: La destrucción de puentes y carreteras dificulta el acceso de los equipos de emergencia a las áreas más remotas.
El sismo como posible detonante
El ministro de Exteriores, Shishir Khanal, ha planteado una hipótesis sobre el origen del desastre: un terremoto de magnitud 4,4 registrado por el Servicio Geológico de Estados Unidos en territorio tibetano. Se sospecha que el movimiento telúrico provocó un deslizamiento de tierra que bloqueó el cauce de un río, generando una acumulación de agua que, al liberarse bruscamente, causó la riada en territorio nepalí.
Actualmente, el despliegue de seguridad se centra en la búsqueda entre escombros y en intentar restablecer las comunicaciones en las comunidades que permanecen aisladas. La prioridad sigue siendo encontrar sobrevivientes mientras las condiciones del terreno permiten el avance de las brigadas de rescate.
La tragedia no solo representa una crisis humanitaria, sino también un duro golpe para el sector turístico de la región, conocida por sus rutas de alta montaña. Las autoridades mantienen la esperanza de obtener un balance más claro conforme se logre acceder a las zonas críticas y se verifiquen los registros de los viajeros en la zona.
