Canadá reduce dependencia comercial de EE. UU. ante nuevos aranceles

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Canadá diversifica su economía ante la presión arancelaria de Estados Unidos

Ante la incertidumbre generada por la política comercial de la administración de Donald Trump, Canadá ha puesto en marcha una estrategia agresiva para disminuir su dependencia económica del mercado estadounidense. El gobierno canadiense busca fortalecer su demanda interna y potenciar sus exportaciones hacia nuevos horizontes, como la Unión Europea, con el fin de blindar su economía frente a los posibles aranceles sectoriales.

El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, ha sido enfático al señalar que la prioridad actual de Washington es la protección de la industria nacional y la relocalización de la producción. A pesar de mantener diálogos con Ottawa, la administración estadounidense mantiene su postura de implementar nuevos aranceles del 50 % sobre productos canadienses valorados en cerca de 20.000 millones de dólares, una medida que genera tensión en el marco del T-MEC.

Queremos proteger la industria estadounidense. Queremos relocalizar la producción.

Jamieson Greer, representante comercial de EE.UU.

Fortalecimiento del comercio interno

El primer ministro canadiense, Mark Carney, lidera un plan para dinamizar el mercado interno, que representa actualmente el 17 % del PIB del país. Entre las acciones tomadas por Ottawa destacan:

  • Eliminación de barreras federales al comercio entre provincias y mejora en la movilidad laboral.
  • Creación de redes de apoyo para que las pequeñas y medianas empresas encuentren proveedores y clientes dentro de Canadá.
  • Lanzamiento de un programa de 100 millones de dólares canadienses para subsidiar el transporte ferroviario y marítimo de acero nacional, fomentando su consumo local.

La Unión Europea como aliado estratégico

Más allá de sus fronteras, Canadá ha fijado la meta de duplicar para 2035 sus exportaciones hacia mercados distintos al estadounidense. Para ello, se ha constituido un fondo de 5.000 millones de dólares destinado a infraestructura de transporte y corredores comerciales internacionales.

Los resultados comienzan a reflejarse en las cifras oficiales: durante 2025, las exportaciones canadienses hacia el resto del mundo aumentaron un 11,1 %, alcanzando su mayor proporción en cuatro décadas. La Unión Europea se ha convertido en un socio clave, con un crecimiento del 23,5 % en el intercambio de mercancías, impulsado principalmente por sectores como el petróleo, el aluminio y la colza.

Desde Alofoke Deportes, observamos cómo esta reconfiguración comercial no busca romper los lazos con Estados Unidos, sino reducir un riesgo económico que el gobierno de Canadá considera cada vez más inminente. La diversificación se perfila como la respuesta definitiva para garantizar la estabilidad a largo plazo frente a las fluctuaciones de las políticas proteccionistas.

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