Alerta sísmica: República Dominicana ante el riesgo de un terremoto de gran magnitud
El reciente sismo de magnitud 7.4 registrado en Colombia ha encendido las alarmas en la República Dominicana, reactivando el debate sobre la vulnerabilidad del país ante eventos telúricos de gran escala. Durante su participación en Esto No es Radio Show, el comunicador y bombero José Martínez Brito ofreció un análisis técnico sobre la realidad tectónica nacional, advirtiendo que la nación enfrenta un peligro inminente ante la falta de preparación estructural.
Brito explicó que, al igual que Colombia, el territorio dominicano está expuesto a una compleja interacción entre las placas de Norteamérica y del Caribe. La preocupación principal recae sobre la falla septentrional, en la zona norte del país, la cual acumula energía desde 1946 con un desplazamiento anual de entre 6 y 12 milímetros, sin haber liberado una carga significativa en décadas.
Escenarios devastadores: Santiago bajo la lupa
Expertos de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (ONESVIE) han proyectado que un sismo de magnitud 8.1 en la región norte tendría consecuencias catastróficas. Según Martínez Brito, las cifras son alarmantes:
- Un terremoto de 8.1 es 11 veces más potente que uno de 7.4.
- Santiago de los Caballeros podría enfrentar pérdidas económicas estimadas en 10,000 millones de dólares.
- Se calcula un posible colapso de entre 2,500 y 3,000 edificaciones.
Lo que te mata no es el movimiento telúrico, lo que te mata es la edificación que cae. Lo que te mata es el edificio que se rompe, lo que te mata es el puente que se desploma.
José Martínez Brito
Deficiencias en la construcción y respuesta de emergencia
El comunicador denunció una preocupante falta de calidad en las obras públicas, señalando que mientras las torres privadas suelen cumplir con mejores estándares, hospitales, centros educativos e instituciones estatales presentan deficiencias estructurales graves. Brito cuestionó la capacidad de respuesta del Estado, advirtiendo que si los hospitales colapsan durante un evento sísmico, la crisis humanitaria sería incalculable.
Asimismo, el experto resaltó la insuficiencia de recursos humanos. Con apenas 200 rescatistas especializados en todo el territorio, la capacidad de respuesta ante un escenario de miles de edificios colapsados es prácticamente nula. Ante esta realidad, propuso:
- Integrar la gestión de riesgos y primeros auxilios en el currículo escolar.
- Fomentar la capacitación ciudadana a través del voluntariado en instituciones como la Defensa Civil y los Cuerpos de Bomberos.
- Establecer protocolos de actuación claros para la población civil.
Recomendaciones de seguridad
Ante la incertidumbre sobre cuándo ocurrirá el próximo gran evento, Martínez Brito instó a la ciudadanía a tomar medidas preventivas por cuenta propia. Recordó que, durante los 15 a 20 segundos que suele durar un sismo fuerte, la prioridad absoluta es proteger la cabeza de objetos que puedan caer. Una vez finalizado el movimiento, la evacuación inmediata de las estructuras es vital para evitar quedar atrapado ante posibles colapsos posteriores provocados por daños estructurales ocultos.
