Luis Abinader aboga ante la ONU por la paz global y estabilidad económica
Desde la sede de las Naciones Unidas en Nueva York, el presidente Luis Abinader hizo un llamado urgente a la comunidad internacional para priorizar la desescalada de los conflictos bélicos. Durante su intervención en el 81.º período de sesiones de la Asamblea General, el mandatario dominicano enfatizó que las tensiones en Europa y Oriente Medio impactan de manera directa en la economía de las familias dominicanas.
Abinader destacó que, como Estado insular en desarrollo, la República Dominicana es altamente vulnerable a las fluctuaciones externas, especialmente en los costos de los suministros básicos y los energéticos. La nación, al depender totalmente de las importaciones de combustibles, se encuentra expuesta a la volatilidad de los precios internacionales, un factor que escapa del control local pero que afecta el bolsillo de los ciudadanos.
Mi país importa la totalidad de los combustibles que consume: no fijamos esos precios, nos impactan sin poder controlarlos. Situaciones que ocurren muy lejos de nuestras costas pueden golpear directamente la mesa de nuestras familias.
Luis Abinader, Presidente de la República Dominicana
Pilares para un nuevo orden mundial
Para enfrentar los desafíos actuales, que incluyen desde crisis financieras hasta el avance acelerado de la inteligencia artificial, el mandatario propuso tres principios fundamentales para la gestión diplomática global:
- Serenidad: Necesaria ante la profunda transición que atraviesa el orden internacional.
- Claridad: Fundamental frente a los conflictos armados y las dificultades que enfrenta el organismo multilateral.
- Unidad: Indispensable, ya que ningún país tiene la capacidad de resolver por sí solo los problemas globales actuales.
Bajo el lema de la sesión, «Restaurar la confianza, gestionar la transformación: unas Naciones Unidas que generen resultados para todos», Abinader reafirmó su compromiso con la libertad de navegación y la solución diplomática como únicas vías para evitar la proliferación de conflictos más graves.
La agenda del presidente en Nueva York también incluye una serie de encuentros bilaterales centrados en fortalecer la cooperación internacional, atraer inversión extranjera y explorar oportunidades en sectores estratégicos para el desarrollo nacional.
